El Tiempo |
19 de junio de 2013
A las 7 de la mañana se cantará la Aurora, y por la tarde se celebrará la misa, procesión, adoración de la Cruz y el último repique del año del ancestral toque del "Tentenublo" que sirve para ahuyentar las tormentas en tiempo de cosechas en Los Arcos.
Durante toda la temporada de cultivo y hasta que se levanta la cosecha, el repique de "tentenublo" realizado cada domingo por la Cofradía de la Santa Vera Cruz de Los Arcos, ha venido protegiendo las cosechas de los campos de la amenaza de las tormentas y el granizo.
A punto ya de recoger los productos de la tierra, y la uva un poco adelantada, las campanas rechazan, como desesperado esconjuro, a los caprichosos meteoros.
La iglesia de Santa María de Los Arcos, se precia de ser una de las que por más tiempo ha mantenido esta tradición de origen medieval, y a cuya práctica es fiel el pueblo de Los Arcos.
No se le conoce ningún argumento científico, pero funciona. En nuestros campos llueve, pero no ha caído ni tormenta ni granizo.
Actualmente el "tentenublo" se toca por tres veces los domingos después de la misa Mayor, desde el 3 de mayo (Festividad de la Invención de la Santa Cruz), cuando florecen los campos, hasta el 14 de septiembre (Festividad de la Santa Cruz), cuando se recoge las cosechas.
Coreada mentalmente por todos los feligreses, la tonada acompaña un estribillo que textualmente invita al nublado a desviarse del pueblo y sus cosechas, actualmente de cereales, viñedos y olivos y que dice así: "Tente nublo, tente en ti. No te caigas sobre mi. Guarda el pan, guarda el vino, guarda los campos que están floridos".
El toque de las campanas denominada "la Santa María" y "la de Irache", las más grandes y graves de las siete que tiene el campanario del pueblo, uno de los más apreciados del renacimiento navarro, debe de ser contundente, porque no hay registros de grandes cataclismos meteorológicos en la zona.
Si deseas ver y escuchar este toque, puedes hacerlo a través del siguiente enlace de youtube: Toque del Tentenublo
El "tentenublo", además del sentido que tiene este toque, a lo largo del tiempo también ha servido como orientación para los que se encontraban lejos del pueblo en trabajos de labranza y como identificación de la villa para los peregrinos que caminan hacia Santiago de Compostela.
Por último indicar que, es de popular creencia que esas practicas contenían, disipaban o suavizaban los temporales para no dañar el campo sembrado.